miércoles, enero 07, 2009

Se limita el uso de pesticidas en la Unión Europea

La discusión en el seno de la Unión Europea se ha centrado en el criterio a utilizar para prohibir los pesticidas, ante la amenaza potencial para la salud o para el medio ambiente, una reclamación de los grupos ecologistas y que ha criticado la industria.

En cuanto a las medidas la fumigación aérea queda prohibida aunque los Estados miembros podrán establecer excepciones. Las prohibiciones no se limitan a las zonas de cultivo, sino que se extenderán a los lugares públicos de las ciudades, como parques y patios de colegio, donde en casos excepcionales sólo se podrá utilizar mínimas cantidades.

El texto que llegará a la Cámara es "una mala legislación, basada en una ciencia incorrecta, con el criterio de corte apoyado en la ideología, el miedo y la percepción", indica Phil Newton, de la Asociación Europea para la Protección de los Cultivos. Mientras que desde COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) advierten de que se puede producir una caída de entre un 30% y un 40% en la producción hortofrutícola, lo que provocaría un aumento de los precios y de las importaciones de países con normativas más permisivas.

La organización PAN (Pesticidas Action Network) la Alianza por la Salud y el Medio Ambiente (HEAL, en inglés) y la Oficina Europea del Medio Ambiente (EEB, en inglés) saludan el compromiso "porque implica la creación de una lista negra paneuropea de pesticidas". En un comunicado, las tres organizaciones también valoran la retirada de aquellos productos que podrían causar cáncer, mutaciones en el genoma, problemas en la reproducción o disfunción hormonal, lo que provocará la eliminación de 22 productos potencialmente peligrosos del mercado.

En cuanto a las claves acerca del uso de plagicidas es importante el límite máximo de residuos (LMR) que es el máximo nivel
de residuos de plaguicida legalmente tolerado en los
alimentos o en los piensos, y que es fijado por la Comisión Europea y cuyo proceso esencialmente consiste en:


Para asegurarse de que los LMR sean lo más bajos posibles, quienes soliciten la aprobación de un plaguicida deben presentar información científica sobre las cantidades mínimas de plaguicida necesarias para proteger una cosecha y el nivel de residuos que quede en la cosecha después de dicho tratamiento. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) verifica luego que tal residuo sea seguro para todos los grupos de consumidores europeos, incluyendo grupos vulnerables, tales como bebés, niños y vegetarianos. Cuando haya un riesgo establecido para cualquier grupo de consumidores, la solicitud de LMR será desestimada y el plaguicida no se podrá utilizar en ese cultivo. Por consiguiente, la seguridad de los alimentos prevalece sobre la protección de las plantas.

Comisión Europea. Dirección General de Sanidad.

Referencias:
Fuente: Publico, Comisión Europea. Oficina Alimentaria y Veterinaria de la U.E.

 
Estadisticas Blog